MamasDeFabula

Un blog sobre crianza natural

Educación: familia y escuela

Cito a Salvador Rodríguez Ojaos en su blog sobre educación:

 …es una realidad evidente (aunque algunos se empeñen en negarla) que los alumnos y alumnas que son emocionalmente inteligentes y, consecuentemente, socialmente competentes no solo se sienten mejor consigo mismo y con los demás, sino que también incrementan su rendimiento en lo referente a la adquisición de los conocimientos propios de las diferentes asignaturas que marca el currículo.

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Tal vez otro error sea culpabilizar a la escuela o al maestro, ponerlo constantemente en el foco cuando se habla de las carencias del sistema educativo, de la falta de herramientas para trabajar los distintos currículos en el aula, de la mala gestión de las emociones.

¿Y si parte de la culpa la tuviéramos las familias? A la salida del colegio veo muchos padres preocupados por el expediente y las notas, por el rendimiento; que acosan al maestro o maestra para estar al día del “nivel” de su hijo.

Tal vez la inteligencia emocional, como tantas otras herramientas, tenga que trabajarse en casa. Nos hemos acostumbrado a delegar y criticar, sin pensar en los hábitos que estamos transmitiendo a nuestros hijos. ¿Dejo que mi hijo disfrute de la lectura? ¿Le ofrezco lecturas de ocio que le motivan y le interesan? ¿Cómo le acompaño en las tareas? ¿Valoramos sus opiniones? ¿Cómo lo corrijo? ¿Qué le pregunto a mi hijo cuando sale de la escuela? ¿Disfrutamos nosotros leyendo, escribiendo o dibujando?

Que los padres estresamos a los hijos es una realidad, pero que además culpabilizamos al sistema educativo y a sus actantes, no lo es menos.

Si no comulgas con el sistema educativo, o con la estrategia de este curso, tal vez haya la posibilidad de que intervengas para cambiarla; de que te ofrezcas, de que generes una sinergia. Y si no la hay, valora el tiempo que tu hijo está en casa, y hazlo disfrutar como puedas con un crecimiento en paralelo, si lo consideras. No toda la responsabilidad del aprendizaje puede apoyarse en un solo eje, porque si este se tambalea, nos sentiremos (porque lo estaremos) desvalidos y aislados. Ojo, no que lo agobies o le añadas trabajo, sino que lo hagas disfrutar, ser un niño y ser feliz, y te atrevas, si es necesario, a poner sobre la mesa un papel y un lápiz.

Esto es un reto emocional, y emocionante.

Nosotros lo hacemos mucho en casa, leemos cómics y pintamos Marvel, entre otras cosas (no solo mandalas o recortes navideños, lo reconozco).

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Esta entrada fue publicada el 28 de noviembre de 2017 por en educación, escuela, estimulación, familia, lecturas.

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