MamasDeFabula

Un blog sobre crianza natural

Parto en el agua… cantando

parto_agua

Tengo 34 años y 3 hijos. Cada uno ha nacido en un país diferente, y con cada uno de ellos he tenido un parto diferente en muchos aspectos, aunque con algunos denominadores comunes: siempre sin epidural, siempre sin episiotomía, sin puntos, siempre intentando defender al máximo lo que queríamos para ese momento tan especial.

En Cádiz, con Mateo hice toda la dilatación sobre una pelota de pilates, agarrada a las caderas de mi madre; con Néstor, agarrada a unas lianas en el hospital universitario de Ginebra siempre ayudada por mi compañero y padre de mis hijos; y con Félix, en Alemania, hemos podido cumplir un sueño: parir en el agua.

Llegamos al hospital dilatados de 3 cm, pero preocupados porque no sabíamos valorar bien la velocidad a la que puede proceder un tercer parto. Allí estuvimos tranquilos a nuestro ritmo en una habitación, hasta que propusimos ir a una bañera “de relajación”, es decir, no una bañera pensada para dar a luz, sino para hacer más llevaderas las contracciones. En una pequeña mesa junto a la bañera, distintos aceites esenciales. De nuevo, intimidad y tranquilidad.

A cada contracción, extrañamente, me dio por cantar. Me di cuenta que con las notas graves las contracciones eran más llevaderas; la respiración probablemente era más baja, más estomacal, y el ritmo lento de mi canción me calmaba a la vez que me mantenía concentrada. ¿Qué canción? Over the rainbow, de Judy Garland. El dolor de las contracciones es ascendente y descendente, con lo cual, las notas agudas del principio me preparaban para las graves a continuación. Realmente no podía dejar de cantar a cada contracción porque disminuía mi dolor de manera considerable.

bañera_parto

Tras esto, decidimos pasar a la bañera de partos. Una bañera amplia, donde me podía mover, agarrar, donde mi pareja podía darme los masajes que tanto me ayudaban. Un sitio donde seguir cantando. Hasta que el canto se trucó en un grito, en tres… y mi bebé estaba ya en mis brazos. El dolor otra vez como catarsis, una catarsis en el agua, tibia, dulce.

Esta vez también sin puntos, pero 13 días después puedo asegurar que es la mejor de las recuperaciones postparto que he tenido. Que la elasticidad de la piel es mayor bajo el agua, el dolor es menor, y la movilidad y la intimidad son también dos valores enormes en una situación tan especial.

Agradezco que en Alemania no venga nadie a proponerte anestesias ni calmantes durante la dilatación, que crean en tu fuerza y en tu cuerpo de mujer, que intenten que el parto sea un proceso natural dentro de lo posible, sin perturbarlo, sin invadirlo, preguntando y permaneciendo al lado.

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Un comentario el “Parto en el agua… cantando

  1. Cristina
    6 de julio de 2017

    Qué bonita experiencia.

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Esta entrada fue publicada el 21 de mayo de 2017 por en contacto, estimulación, familia, lactancia, parto, piel con piel, salud, Sin categoría.

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