MamasDeFabula

Un blog sobre crianza natural

El calor y los niños

 

 

Es bien sabido que debemos evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día, e hidratar bien a los niños para evitar los golpes de calor y la deshidratación. Los bebés y niños, en altas temperaturas, pueden no regular bien su propia temperatura corporal y por ello sus cuidadores hemos de estar alerta.

Algunos consejos para evitar los golpes de calor y la deshidratación:
– Ofrecerles agua a menudo (no demasiado fría) o zumos de frutas.
– Alimentarlos con muchas frutas y verduras frescas (a ser posible, crudas: gazpacho, ensaladas, hinojo, zanahoria…).
– Proteger sus cabeza con gorros cuando se expongan directamente al sol.
– Vestirlos con ropa de algodón de colores claros.
– Evitar el ejercicio físico en las horas centrales del día.

En el caso de los bebés lactantes hay que tener especial cuidado ya que son menos conscientes de tener sed y no lo pueden verbalizar. Lo más recomendable es la lactancia a demanda, o en cualquier caso, ofrecerle el pecho con más frecuencia.  Los bebés necesitan mucha más agua que los adultos en el organismo, pero no necesitan beber agua ni se recomienda hasta los seis meses. La leche materna ya les aporta agua, sales y los nutrientes necesarios para evitar la deshidratación.

Cremas solares:

A la hora de escoger una crema solar para la familia, es importante tener en cuenta los filtros que utilizan. Antiguamente se usaban filtros minerales naturales como el dióxido de titanio o de zinc, que han sido reemplazados por otros artificiales como el oxybenzone, benzophenone, amethoxydibenzoylmethane o dibenzoylmethane, que pueden provocar alergias, y llegar a ser cancerígenos.

Es precisamente por esto que las cremas para niños menores de 1 año se elaboran siempre a base de filtros minerales. También están clasificadas como cremas solares para pieles sensibles. En ocasiones estas cremas que no sobrepasan el factor 20 o el factor 30. Debemos ser constantes en el uso de las cremas, y aplicarlas con frecuencia. Una ventaja de estas cremas en los niños es que muchas veces no son transparentes, es decir, dejan un rastro blanquecino en la piel. Es debido al mineral que actúa como pantalla. De esta manera es fácil detectar cuándo un pequeño no tiene crema (porque ha estado mucho tiempo jugando en el agua, porque la ha absorbido la piel) para volver a aplicarla.

Estas cremas se pueden comprar incluso en farmacias, basta con pedir una crema con filtro mineral (su precio no varía con respecto a las demás cremas). Muchas marcas comerciales las fabrican. También suelen tener estos productos en las tiendas bio.

(Gracias a Fanny y Micky por cedernos la imagen del pequeño para el post.)

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Esta entrada fue publicada el 12 de julio de 2012 por en crema solar, hidratación, lactancia, medio ambiente.

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